
La iglesia de San Blas, de los siglos XV y XVI es un bello ejemplo de la arquitectura gótica, renacentista y barroca, lo que le ha hecho merecedora de la declaración de Monumento Nacional, titulo obtenido en 1977. La parte más antigua del edificio es de estilo gótico flamígero ejecutado con gran maestría. El resto se construyó al más puro estilo renacentista y con el sello impreso de Vandelvira. El actual templo de San Blas se levanta sobre una primitiva iglesia gótica de mediados del siglo XV, a finales de este siglo comenzó a ser sustituida por una nueva fábrica. A los pies quedan restos de la primitiva iglesia, de la que destaca su portada occidental, de magnífica fábrica realizada en estilo gótico flamígero y constituida por un elegante vano con arco apuntado y de formas muy esbeltas.